Israel veta a varias mujeres musulmanas en la Explanada de las Mezquitas

Guardias de la Policía de Fronteras de Israel vetan desde hace cuatro meses la entrada a varias mujeres musulmanas en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén en respuesta a sus protestas cada vez que entra un judío a quien increpan al grito de Allahu Akbar (Alá es Grande). Una de estas mujeres es Latifeh Abdellatif, a quien los soldados de Israel impiden entrar desde hace tres meses al lugar que alberga la Mezquita de Al-Aqsa, el tercer templo más sagrado para los musulmanes, tras Medina y la Meca. La tradición de esta religión dice que desde la Cúpula de la Roca, ubicada a escasos metros de la mezquita, el profeta Mahoma subió al cielo en el año 621. A su vez, la Explanada es el lugar más sagrado para los judíos, al haber albergado el Templo de Jerusalén, que fue destruido en el año 70 d.c y del que sólo quedó lo que hoy se conoce como Muro de las Lamentaciones.

 Ante la prohibición a la que les somete el Gobierno israelí, varias mujeres se concentran cada día a unos 200 metros de una de las salidas de la Explanada de las Mezquitas ante un cartel escrito en árabe y en inglés en el que se puede leer ‘Yo soy vetada de la Mezquita de Al-Aqsa. Ellos prohibieron nuestros cuerpos, pero nuestros corazones permanecerán allí’. Además, invitan a la gente a que les pregunten por qué están protestando. Concretamente,  desde que empezó esta medida, se ha prohibido la entrada a 17 mujeres, aunque siete de ellas ya han concluido el plazo de veto, por lo que ya pueden visitar la Explanada.

 De esta forma, pretenden concienciar de su problemática a los numerosos turistas que visitan cada día la Explanada durante las escasas horas en las que pueden hacerlo. La mayoría de las mujeres que están vetadas, según detalla Abdellatif, tienen prohibida la entrada a la mezquita por dos o tres meses solo por decir Alá es Grande “cuando la visitan judíos o seculares muy estrictos”.

 “Nosotras, las mujeres no tenemos ningún poder excepto nuestra voz, así que empezamos a gritar ‘Alá es Grande’ para expresar nuestro sentimiento de repulsa a estas visitas”, remarca, al tiempo que precisa que “no les pegamos ni gritamos cerca de los judíos”. Sin embargo, critica que la policía israelí “nos dice que no está permitido cantar, ni hablar, ni andar cerca de los judíos”. Por ello, Abdellatif señala que las mujeres han decidido protestar tras prohibírseles la entrada, tal como le sucedió a ella en tres ocasiones y a otra de las mujeres hasta en cinco.

No obstante, censura que las fuerzas de seguridad israelíes no sólo impiden la entrada a la Explanada a estas mujeres, sino que también han vetado a una profesora de Corán en el área de la mezquita, llamada Hanadie, que “nunca” grita a los judíos ‘Alá es Grande’ “ni ha golpeado a nadie”. “Nunca hizo nada, por lo que su única culpa es ser profesora de nuestro libro sagrado y musulmana”, denuncia.

“LA MEZQUITA ES SOLO PARA LOS MUSULMANES”

Para Abdellatif, esta prohibición se debe a que la docente imparte las clases a la misma hora en la que los judíos acuden a la mezquita para visitarla, por lo que la policía israelí siente que estos visitantes están “amenazados” por la presencia de muchas mujeres que acuden al templo a rezar. “Yo a veces, vengo a estudiar a la Explanada, aunque solo sea para decir que estoy aquí y que es nuestro lugar, porque la mezquita es solo para los musulmanes y no para el resto del mundo, tal como ha sido durante mucho tiempo”, recalca.

Tras recordar que acude todos los días a la Explanada desde que tenía siete años, lamenta que hay veces, que aunque las mujeres no estén vetadas, los policías israelíes también les cierran las puertas, por lo que anuncia que continuarán protestando en la calle hasta que las permitan entrar. En ocasiones, llaman a los medios de comunicación extranjeros para que su mensaje “alcance a escucharse en todo el mundo”.

Mujeres mezquita 2

Así, los turistas fueron testigos hace unos días de la visita de dos judíos a la Explanada. No gustó nada a la comunidad musulmana que un guía ortodoxo judío y una joven se pasearan por este lugar. Un grupo de diez mujeres, tapadas completamente y sin mostrar siquiera sus ojos, siguieron a la pareja al grito de ‘Alá es grande’ e intentaron llegar hasta ella provocando momentos de tensión e impidiendo avanzar a la pareja, si bien varios agentes de policía israelíes fuertemente armados escoltaron a los dos judíos hasta la salida, sin que se produjeran incidentes.

La Explanada de las Mezquitas es un lugar delicado, sobre todo, después de que el 29 de septiembre del año 2000 fuese visitada por el entonces líder del Likud que estaba en la oposición, Ariel Sharon, lo que originó la segunda Intifada o Intifada de Al-Aqsa. Ello se tradujo en una oleada de violencia que se prolongó hasta el 2005 y que provocó más de 6.000 muertos, de los que 5.500 fueron palestinos y 1.100 israelíes. La tensión volvió en octubre de 2014, cuando un palestino disparó contra el rabino Yehuda Glick, al que hirió gravemente, tras abogar por recuperar la Explanada de las Mezquitas para los judíos. Este atentado produjo un hecho insólito desde la guerra de los seis días de 1967, como fue el cierre al público de este lugar sagrado.  Veinticuatro horas después, las autoridades israelíes decidieron reabrirla para mujeres, niños y ancianos y poco a poco recobró una normalidad, que es vigilada muy de cerca por decenas de policías israelíes que patrullan cada día este enclave religioso.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s