AFGANISTÁN AFRONTA LAS ELECCIONES BAJO UN CLIMA DE PERPETUA VIOLENCIA

Más de 12 millones de afganos están llamados este sábado a las urnas para elegir a su nuevo presidente, poniendo fin a los dos mandatos de Hamid Karzai, quien lleva en el poder desde que diciembre de 2001, año en el que se derrocó al régimen de los talibanes tras la invasión de EEUU, después de que gobernaran el país asiático con mano de hierro desde 1996.

La gran asignatura pendiente del presidente saliente, quien ha llegado a gobernar incluso con ‘señores de la guerra’, como sus dos vicepresidentes y que ha agotado las dos legislaturas que le permite la Constitución afgana, ha sido acabar con la violencia que asola este país asiático y que se ha cobrado miles de víctimas civiles, pese a la intervención militar de varios países, entre ellos España, que perseguía garantizar la seguridad de la población.Sin embargo, Karzai y los soldados extranjeros no han conseguido parar la violencia ni siquiera en el periodo electoral en el que los talibanes han estado muy presentes, después de que llamaran a un boicot a los comicios, al estar, a su juicio, tutelados por EEUU.

Así, las elecciones a las que se presentan finalmente ocho candidatos, algunos de ellos ‘señores de la guerra’, se han desarrollado bajo un clima de violencia latente, que ha sido dirigida en los últimos meses contra los extranjeros que viven en el país y, sobre todo, contra periodistas.

Concretamente, durante estos comicios, han sido asesinados tres periodistas en distintos atentados. La última muerte se produjo este viernes, después de que un hombre vestido de policía disparara en la provincia de Khost contra la fotógrafa alemana de la agencia Associated Press (AP) Anja Niedringhaus, causándole la muerte, mientras que la periodista canadiense Kathy Gannon sufrió heridas graves.

Esta muerte se suma a la del periodista afgano que trabajaba para la agencia France Presse Sardar Ahmad, quien fue asesinado, junto a su mujer y dos de sus hijos en el restaurante del Hotel Serena de Kabul el pasado 20 de marzo en un atentado en el que los terroristas dispararon a bocajarro a decenas de personas que se encontraban cenando en el restaurante causando la muerte a 13 de ellas.

Además, el pasado 11 de marzo un hombre disparó mortalmente en una calle céntrica de Kabul al periodista de la radio pública sueca Nils Horner.

La comunidad extranjera ha estado en el punto de mira desde comienzos de este año, cuando se produjo un atentado en enero en un restaurante libanés al que acudían muchos extranjeros y que provocó la muerte, entre otros, del responsable del FMI en Afganistán, Wabel Abdala. Mientras, la semana pasada se produjo otro atentado suicida en la capital afgana, esta vez contra una pensión de la ONG de EEUU ‘Root of Peace, que causó la muerte de un menor y cinco talibanes.

Otro de los objetivos de los talibán ha sido las fuerzas policiales de Afganistán, tal como sucedió el pasado miércoles cuando murieron seis agentes, tras un atentado suicida contra el Ministerio de Interior en Kabul.

Pese a todo ello, las elecciones, cuya campaña comenzó el pasado 2 de febrero, han seguido su curso, de forma que tras la votación de este sábado, se tardarán varias semanas en conocer los resultados, con la previsión de una segunda vuelta entre los dos candidatos con más votos, algo que no sucedió en los comicios de 2009, ante la inminente llegada del frío invierno.

Tras la retirada del hermano mayor de Karzai como candidato a la Presidencia, los favoritos para dirigir el país durante los próximos cuatro años son el exministro de Exteriores Abdulá Abdulá (etnia Tayica), quien fue el segundo más votado en 2009, y el también exministro de esta cartera Zalmai Rassoul, de la etnia Pastún , que es el candidato oficial del actual presidente y que cuenta con una mujer como candidata a la Vicepresidencia, Habiba Sarabi.

El tercer candidato con posibilidades de gobernar es Ashraf Ghani Ahmadzai, quien fue ministro de Finanzas en el Gobierno afgano de Karzai entre julio de 2002 y diciembre de 2004 y que llegó a trabajar en el Banco Mundial. Los cinco candidatos restantes con escasas posibilidades de ganar son Abdur Rab Rassoul Sayyaf, Qutbuddin Hilal, Hidayat Amin Arsala, Gul Agha Sherzai y Daud Sultanzoy.

EEUU, MUY ATENTO AL RESULTADO ELECTORAL

EEUU está muy atento al resultado electoral, debido a que una de las primeras decisiones que deberá tomar el nuevo presidente será si firma o no un Acuerdo Bilateral de Seguridad entre el Gobierno afgano y este país, para que las tropas estadounidenses puedan continuar en el país asiático a partir de 2015 y hasta el 2024 con entre 7.000 y 15.000 efectivos, incluidos algunos procedentes de países de la OTAN.

Cabe recordar que Karzai se ha negado de momento a suscribirlo, a pesar de que fue aprobado en noviembre del pasado año por la Loya Jirga (Asamblea tradicional).

Así, delega esta responsabilidad al nuevo presidente que salga de las urnas, por lo que cabe la posibilidad de que a partir del próximo año, una vez que este año se retiren todos los soldados extranjeros (unos 84.000 efectivos), sólo los militares de Afganistán se encarguen de la seguridad de este país, tras más de una década con presencia de tropas extranjeras. En este contexto, sería más que probable una negociación con los talibán para lograr una tregua.

RETOS DEL NUEVO PRESIDENTE

Con independencia de quien gane las elecciones, los retos que tendrá el nuevo presidente no serán pocos, priorizando, sobre todo, la seguridad, debido a la presencia de los talibanes en el país, lo que ha situado el 2013 como el año más violento desde el 2001, tras la intervención norteamericana para acabar con el régimen talibán.

Asimismo, deberá garantizar unas condiciones mínimas de salud a sus 30 millones de habitantes, teniendo en cuenta que Médicos Sin Fronteras ha publicado un informe en el que alerta de la “desalentadora” situación sanitaria en este país asiático, dado que la atención médica básica y de emergencia continúa siendo muy “limitada” y está mal adaptada para atender las crecientes necesidades provocadas por el conflicto.

El tercer gran objetivo del nuevo presidente será levantar la economía, cada vez más dependiente de la producción de opio, que alcanzó las 5.500 toneladas en 2013, después de que aumentara un 36 por ciento la superficie de cultivo de esta adormidera hasta situarse en 209.000 hectáreas, según un informe publicado por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), adscrita a la ONU.

Otras de las asignaturas pendientes del nuevo Gobierno serán luchar por que se respeten los derechos humanos de las mujeres y generar empleo en un país con una elevadísima tasa de paro que supera el 30 por ciento, lo que le convierte en uno de los países más pobres del mundo.

FRAUDE ELECTORAL

Las elecciones en Afganistán suelen estar protagonizadas por el fraude, razón por la cual han acudido unos evaluadores electorales de la Unión Europea, si bien en los últimos días han estado recluidos en un hotel de Kabul ante la falta de seguridad.

Asimismo, existe un órgano, denominado la Comisión Electoral Independiente, que es el responsable de la administración y supervisión de los procesos electorales en el país, aunque tampoco es garantía de que no exista fraude, tal como se ha demostrado este viernes, tras la detención de un empleado de este organismo, que era el responsable de un colegio electoral en Kabul. Así, fue arrestado junto a otras cuatro personas por intentar vender supuestamente 40.000 tarjetas de voto.

 

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